LA BIBLIA PARA TODOS

Una propuesta para compartir la riqueza y la fuerza de la Palabra de Dios en nuestra historia personal y comunitaria

Dios nos ha dado un patrimonio para todos: SU PALABRA

Quito,

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"Que la Palabra de Cristo habite entre ustedes con toda su riqueza" (Col 3,16)

1. NABOT: VICTIMA DE LA AMBICION Y DEL ABUSO DE PODER

La Biblia recoge muchos relatos sobre la monarquía. De alguna manera la experiencia monárquica de Israel fue como ya lo había señalado Samuel (cf. 1Sm 8): una experiencia trágica para el pueblo. De los 42 reyes, poquísmos son considerados "reyes buenos", por ejemplo: David, Asá, Josafat, Ozías (Zacarías), Ezequías, Josías.

En toda la experiencia de la monarquía israelita una cosa es innegable: el poder sin perspectiva de servicio corrompe a las personas y a las instituciones. Así lo demuestra, entre otros, el gobierno de Salomón que permite ver que no bastan las buenas intenciones: él hizo una hermosa oración al iniciar su gobierno (cf. 1R 3,5-15) y al inaugurar el templo de Jerusalén (cf. 1R 8,23-53 = 2Cr 6,14-42), pero terminó como una grande idólatra y opresor del pueblo (cf. 1R 4; 11). Su hijo Roboam no quiso escuchar a su pueblo que pedía un trato benevolente; por el contrario, su dureza dio motivo para la división del reino (cf. 1R 12 = 2Cr 10).

Un relato que presenta lo que puede hacer el poder sin escrúpulos es es el de la viña de Nabot (1R 21) Este relato puede ser estructurado del modo siguiente:
1) Ajab y Nabot: petición de la viña y negativa (1-3)
2) Ajab y Jezabel (4-7)
3) Jezabel y las autoridades: orden (8-10)
4) Condena y asesinato de Nabot (11-13)
5) Las autoridades informan a Jezabel (14)
6) Jezabel y Ajab (15)
7) Ajab va a tomar posesión de la viña de Nabot (16) .

Este es uno de los textos más famosos sobre el latifundismo. El único que osa protestar por esto es Elías que, enviado por YHWH, fulmina contra Ajab la condenación divina. La intervención de Elías encien-de la ira de Jezabel que quiere eliminar el yahvismo. Será la ocasión en la que manda a matar a los profe-tas (100 de ellos son salvados gracias a Obadyahu [= Abdías], mayordomo del palacio, cfr. 1R 18). Elías, sin embargo, debe huir.

La intervención de Elías permite apreciar un tipo de relaciones entre profeta y poder político. J.L. Sicre señala que en el caso de Elías se "concilia la lejanía progresiva de la corte con el acercamiento cada vez mayor al pueblo" . En efecto, Elías nunca pisa el palacio de Ajab. Una vez le sale al encuentro "en la viña de Nabot" (cfr. 1R 21). Y en la otra ocasión que se acerca a él, lo hace por orden de Dios y con presencia de todo el pueblo (cfr. 1R 18,19). Elías es para Ajab un "enemigo"(cfr. 1R 21,20), un "azote" para Israel (cfr. 1R 18,17).

El relato de la viña de Nabot presenta al profeta Elías como el defensor de la justicia social. Considere-mos algunos elementos:

- Los personajes del relato:

Nabot, hombre de la ciudad de Yezrael; tiene una viña junto al palacio del rey.
Ajab, rey de Israel
Jezabel (fenicia), esposa de Ajab, de iniciativa política y sin tantos escrúpulos morales.
Los ancianos y notables de la ciudad, que obedecen y cumplen las órdenes dadas por Jezabel.
Los dos malvados que calumnian a Nabot
El pueblo que, ante las acusaciones presentadas, apedrea y mata a Nabot.
YHWH, conoce todas las maniobras de Ajab, Jezabel y sus secuaces
Elías (hebreo: 'Eliyyahû = mi Dios es YHWH), enviado por Dios para enfrentarse al rey y su poder.

- Intereses de los personajes:

Aunque el texto no lo diga expresamente, sin embargo, podemos manifestar lo siguiente:
Nabot no acepta vender ni cambiar su viña porque es la tierra que heredó para vivir con su familia, es la tierra que representa su relación con los antepasados y con su pueblo. Además, la tierra, en cuanto don de Dios, no es fácilmente negociable.

Ajab manifiesta su interés de hacer un huerto en la viña de Nabot. Pero, ¿qué necesidad tenía el rey de ello? ¿No se trataría, más bien, de aumentar su "propiedad privada" y de no tener a nadie cerca de su casa? ¿No querría ser como un rico que no quiere ningún tipo de interferencias en su vida privada? Jezabel aparece interesada en demostrar que ella tiene el poder en la mano y que controla a todos los funcionarios y al pueblo. Ella es capaz de conseguir todo lo que se propone.

Los ancianos y notables están interesados en mantener su puesto y el "statu quo" de la sociedad. Los dos malvados no habrían tenido otro interés sino el de cumplir lo que les mandaron y quizá sacar alguna ventaja personal.

El pueblo tiene el interés de que se mantengan los principios religiosos y políticos (que no se maldiga a Dios ni al rey!). Los culpables deben ser eliminados! ¿Acaso quiere ser un pueblo moralmente sano?

YHWH tiene el interés de que la injusticia sea denunciada. En efecto, ante el pueblo el asesinato de Nabot aparecía como un asunto "legal", y justificado por motivos religiosos. Elías, por su parte, no tiene otro interés sino el de cumplir con lo que YHWH le pide. Los intereses del profeta son los intereses de Dios!

- Elementos psicológicos de los personajes:

Nabot se mantiene firme en su decisión de no ceder su patrimonio al rey. Se arriesga al oponerse al poder.
Ajab reacciona como un niñito caprichoso frente a la negativa de Nabot ("se fue a su casa triste e irritado ... se acostó en su lecho, volvió su rostro y no quiso comer", v. 4).

Jezabel aparece como una mujer autosuficiente, segura de sí misma ("Yo te daré la viña de Nabot de Yiz-reel", v. 7). No tiene escrúpulos en planear un asesinato con tal de conseguir lo que quiere; tampoco tiene escrúpulos en manipular la religión para su provecho ("proclamad un ayuno .... le acusarán dicien-do: 'Has maldecido a Dios'", vv. 9-10).

Los ancianos y notables aparecen como incapaces de salir del engranaje de corrupción política y admi-nistrativa. Siguen el juego de Jezabel. Se convierten en cómplices de la injusticia. Los malvados, por el hecho de ser tales, ya están en ese mundo de corrupción.

El pueblo aparece como ciego, incapaz de ver la tremenda injusticia que se da en él. La conciencia de pueblo ha sido fácilmente manipulada: se le lleva a actuar en contra de la justicia pero como si estuviera defendiéndola. Su sentimien-to religioso y patriótico sirven de mecanismo de manipulación.

Aunque aparentemente se trata de un "crimen perfecto", los autores no cuentan con el que realmente controla la situación de los hombres y de la historia: Dios. La reacción de YHWH no se deja esperar. Pide a su profeta, Elías, que haga conocer a Ajab y a Jezabel a dónde les conducirá su crimen (serán víc-timas de la violencia que ellos mismos han propiciado!)

- Algunos elementos teológicos:

¿Qué imagen de Dios resulta del relato?
Jezabel pretende que la referencia a Dios (v.10) sirva de pretexto para eliminar a Nabot. Pretende que Dios acepte su juego sucio. Para Jezabel, Dios es manipulable! ¿Acaso está pensando que YWHW es como Baal? Se equivoca tremendamente, porque el Dios de Israel es el Dios verdadero, el Dios de la vida y de la justicia. Es el Dios que se pone de parte del más débil y del que sufre alguna injusticia. Su reacción es fuerte porque así lo exige la situación de pecado.

Dios amenaza con el castigo al rey y a su esposa porque ellos son los principales responsables de la injus-ticia. Quiere que las cosas cambien desde las esferas de gobierno porque desde allí se manipula a los demás y se perjudica a los pobres. Frente al reconocimiento de la culpa y al arrepentimiento por parte de Ajab, Dios se muestra benévolo con él pero no le deja impune. La justicia de Dios no desaparece en el olvido.