LA BIBLIA PARA TODOS

Una propuesta para compartir la riqueza y la fuerza de la Palabra de Dios en nuestra historia personal y comunitaria
Dios nos ha dado un patrimonio para todos: SU PALABRA

Quito,

Secciones
Presentación
Introducción general
Para profundizar
Estudios específicos
Aplicación pastoral
Curiosidades bíblicas
Bibliografía sugerida
Mapas e imágenes
Música
Enlaces bíblicos
Otros
Comunidad
Experiencias
Cursos y talleres
Noticias
Varios

"Que la Palabra de Cristo habite entre ustedes con toda su riqueza"
(Col 3,16)
ELEMENTOS DE GEOGRAFIA BIBLICA
Referencias espaciales de la Biblia

I. Geografía de Palestina: La media luna fértil y la geografía del Antiguo Medio Oriente, Geografía de Palestina.
II. Geografía histórica bíblica: Geografía del Antiguo Testamento, Geografía del Nuevo Testamento.
III. Para nuestra reflexión y oración: El tema "tierra" (ubicación geográfica) en el contexto de la historia de la salvación, La oración "aterrizada".
---------------------------------------------------------------------------------------------------------

1. Presentación

Muchas páginas de la Biblia se entenderán más fácilmente si se las ubica dentro del contexto geográfico en el que fueron escritas. La geografía es una coordenada importante en el estudio de la Biblia. No es lo mismo que un libro haya sido escrito en un lugar o en otro: el estudio de la geografía es necesario para entender diversos rasgos culturales e ideológicos.

2. Objetivos:

Objetivo general: Conocer el panorama geográfico donde se generó y se escribió la Biblia

Objetivos específicos:
" identificar algunas zonas geográficas que están relacionadas con los relatos bíblicos;
" favorecer la comprensión de algunos textos bíblicos con la ayuda de las referencias geográ-ficas.

CAPITULO I: GEOGRAFIA DE PALESTINA

1. La media luna fértil y la geografía del Antiguo Medio Oriente

El sector geográfico que interesa para estudiar el Antiguo Testamento va desde Mesopotamia hasta Egipto, desde el Mediterráneo hasta el desierto de Arabia. Toda esta zona geográfica es parte del Antiguo Medio Oriente (AMO) y en ella se puede distinguir un área más fértil en forma de media luna (de ahí la denominación de la "media luna fértil". La fertilidad depende de la presencia de los ríos: en Egipto el río Nilo es vital; en Mesopotamia , los ríos Eufrates y Tigris constituyen igualmente elementos vitales para toda esa grande zona geográfica. En la región de enlace entre Egipto y Mesopotamia se encuentra Palesti-na, con el río Jordán y el lago de Galilea.

Dentro de esta zona fértil aparecieron los grandes imperios que tuvieron que ver con la historia bí-blica. En Egipto, los imperios de turno con las grandes dinastías que la historia conoce. En Mesopotamia, los grandes imperios como el Asirio, el Babilónico y el Persa.

En la zona de Mesopotamia se deben recordar nombres de lugares o regiones que tienen grande sig-nificado para la historia bíblica. Por ejemplo: Ur, Babilonia, Assur, Nínive, Jarán, Ecbatana.

Palestina o Israel constituía una zona estratégica de paso y comuicación entre el poderoso imperio egipcio y los otros imperios de oriente (Mesopotamia): hititas, asirios, babilonios, persas.... En efecto, las potencias de turno se disputaban continuamente por la hegemonía sobre Palestina.

El sector geográfico que interesa para estudiar el Nuevo Testamento va desde Palestina hasta Roma, capital del imperio romano. Grandes áreas geográficas que tienen que ver con la expansión del Evangelio de Jesucristo son Asia Menor y Grecia. Allí aparecieron varias comunidades cristianas a las que Pablo dedica sus escritos.

2. La geografía de Palestina

La zona de Palestina, donde surgieron los reinos de Israel y de Judá tiene características particulares a nivel geográfico. Teniendo en cuenta el régimen de las lluvias y el relieve, podemos intentar distinguir cuatro entidades paralelas de norte a sur: la llanura costera, la región de las colinas, la depresión del Jor-dán, la meseta transjordana.

2.1 La llanura costera:

De clima mediterráneo. Un punto de referencia es el monte Carmelo (500 m. sobre el nivel del mar). Algunas llanuras: Sarón, Šefelá (la "llanura"), Gaza. Algunos puertos: Jaffa (o Joppe) (anterior al siglo XIII a.C.), Cesarea (22 a.C.). En zona costera no hay buenos puertos naturales. En la costa desembocan pequeños ríos: el Yarqón, en la zona de Tel-Aviv y el Kishón, en la zona de Haifa.

2.2 La región de las colinas (o región cisjordana):

En el centro, partiendo del Líbano, se extiende una zona de colinas de 500 a 1.100 m. de altitud, que por el sur, a través del Negueb, llega hasta el Sinaí. Las cimas más altas del sistema montañoso, son cono-cidas como Montaña de Samaria o Efraím al norte y Montaña de Judá al sur. Estas colinas son cada vez menos fértiles a medida que se baja hacia el sur y se dirige uno hacia el oeste. Aquí se desarrollaron los dos reinos de Israel en torno a Samaría, y de Judá en torno a Jerusalén. Y aquí es donde encontramos to-dos los antiguos santuarios de Siló, Siquén, Betel y Hebrón.

El oeste de Judea es ya un desierto, pero más al sur se extiende el Negueb, terreno de estepas áridas. El Negueb es lugar de paso para las caravanas de Egipto hacia el norte o hacia Arabia, pero también un sitio de importantes actividades mineras ya desde el cuarto milenio.

A partir del siglo X a. C., los reyes de Judá edificaron allí numerosas fortalezas con establecimientos agrícolas para poder vigilar el tráfico de las caravanas, como las ciudades de Arad y Asiongaber. A partir del siglo III a. C. esta fue ocupada por los nabateos que controlaron todas las rutas caravaneras hasta que se hicieron presentes los romanos en el siglo I a. C.
Al norte de la Montaña de Samaria, bien separada por la llanura de Jezrael (Yizreel o Esdrelón), es-tá Galilea. Provista de más de 1.000 mm. de agua, es el granero de todo el país. La llanura de Jezrael se encuentra tan sólo a 50 m. de altitud y es de gran fertilidad. Además, por allí pasa el único camino de im-portancia, que atraviesa el país de oeste a este. Por eso es una encrucijada estratégica en donde se eleva la antiquísima plaza fuerte de Meguido, lugar de encuentro obligado de las influencias que vienen del norte y de Egipto.

En la región de Galilea se distinguen dos comarcas: la Baja Galilea que va desde la costa mediterrá-nea (Haifa y Akko o Acre) hasta el lago de Genesaret, y la Alta Galilea con paisajes abruptos y alturas de hasta 1.208 m. (montaña Merom).

2.3 La depresión del Jordán:

Se trata de una franja que se encuentra bajo el nivel de mar. Es una grande "fosa". Comienza al pie del monte Hermón al norte y se extiende hasta el Mar Rojo, con una longitud total de 450 km. Al norte el lago Hule (artificialmente desecado), está a 68 m. bajo el nivel del mar; descendiendo un poco más encon-tramos el Mar de Galilea, llamado también Lago de Tiberíades o Lago de Genesaret que está a 212 m. bajo el nivel del Mediterráneo y el Mar Muerto, al sur, a 408 m..

El río Jordán que nace del monte Hermón (2.759 m.) recorre 500 km. por todo el valle hasta llegar al Mar Muerto. Su recorrido es muy sinuoso. El Jordán no es navegable y por eso se presenta como una frontera natural. El norte del valle es sumamente fértil, pero cuanto más se baja en el valle, más caluroso e insalubre es el clima, excepto en el bellísimo oasis de Jericó.

El Mar de Galilea, tiene una extensión de 21 km. de longitud por unos 12 de anchura. El lago, cuya profundidad alcanza algo más de 40 m., es de agua dulce y abundante en peces.

El Mar Muerto está ya a 408 m. (medición de 1998) por debajo el nivel del Mediterráneo, siendo el lugar más profundo de la superficie de nuestro planeta. Tiene una longitud de unos 85 km., por una anchu-ra máxima de unos 15. Su agua es muy salobre, carece de fauna piscícola, y el fondo tiene una profundi-dad de hasta 400 m.

2.4 La meseta transjordana:

En la otra orilla del Jordán surge la meseta de Transjordania. Se eleva de 900 a 1.200 m. hacia el oeste antes de caer en una suave pendiente hacia el este. El clima es duro, pero goza de lluvias benéficas y abundantes. Al norte, la llanura de Basán, atravesada por el Yarmuk, es tierra de cultivos y de cría de ga-nado bovino. Más al sur, la montaña de Galaad está cortada por dos pequeños torrentes, el Yabok al norte y el Arnón al sur, que marca el límite con el país de Moab. Allí es donde Gad y Rubén tuvieron sus pastos.

Más al este viene el país de Amón, estepa que permite la cría de ganado menor. Allí se desarrolló el reino de Anión, con su capital Rabat-Amón.

Al sur del Arnón se abre el país de Moab, con anchas mesetas agrícolas. Su reino alcanzó un gran esplendor entre los siglos X y VIII a.C., en torno a su capital, Dibón.

Finalmente, al sur, está el país de Edom, país de caravaneros. Muy pronto en la historia construye-ron fortines para proteger las rutas comerciales; el período más ilustre fue el de los nabateos, que constru-yeron la admirable ciudad de Petra.

CAPITULO II: GEOGRAFÍA HISTÓRICA BÍBLICA

1. Geografía del Antiguo Testamento

1.1. Los patriarcas.

Las narraciones del Génesis sobre la época patriarcal reflejan un ambiente de pueblos pastores nó-madas, que se mueven a través de un territorio donde existen varias ciudades-estados. Todo el conjunto apunta hacia el ano 1900 a. C. El clan de Abram, procede de Jarán en el alto Eufrates y más remotamente de Ur en Sumeria.

Cuando Abram llega a la tierra de Canaán, él se mueve por varios lugares; entre ellos están: Siquem, Betel, Négueb (desde donde penetrará en Egipto) y Hebrón, en donde la tradición judía conserva la tumba de los patriarcas y sus esposas.

1.2. El éxodo.

Desde el punto de vista geográfico, la ruta del éxodo y la identificación de todas las etapas citadas en la Biblia es un problema por hoy irresoluble. Sólo es posible hablar con verosimilitud de las primeras etapas de la salida de Egipto y de las últimas de llegada a Palestina. El punto de partida es Ramsés, Pi-Ramsés, que es Tanis gran ciudad egipcia en la zona oriental del delta del Nilo.

La primera estación citada en la ruta es Sukkot, que debe ser Pitom-Teku, la ciudad del dios Atum, al este del delta, ya camino de los Lagos Amargos. Toda esta comarca debió ser la Tierra de Gosen, de la que también habla el Génesis como lugar de establecimiento de los hebreos. Los lugares mencionados en las siguientes etapas como Etam, Pi Hajirot, Migdol, Baal Sefón son inciertos o no responde a la ubicación según el texto bíblico (cf. Ex 14,2 y 13,17-18).

En los relatos del éxodo se menciona el paso del "Mar Rojo" = Yam Suf, "Mar de las cañas") y podría referirse a los Lagos Amargos y su entorno pantanoso (hoy en día incluidos dentro del ca-nal de Suez).

Entre los muchos topónimos citados en el libro del éxodo (más de cincuenta estaciones) hay algunos puntos inequívocos, como son, por ejemplo, Cadés Barnea y Esyón-Guéber, los territorios de Edom y Moab, el valle del Jordán y Jericó.

1.3. La conquista.

Los primeros territorios donde se asientan los israelitas que vienen de la peregrinación por el desier-to, se encuentran en Transjordania. Es una parte de la meseta, al nordeste del Mar Muerto. Moisés no con-dujo al pueblo más allá del Jordán. Sólo contempló la tierra de Canaán desde el Monte Nebo (711 m.). El Jordán fue pasado frente a Jericó.

Los textos bíblicos mencionan otros lugares que están relacionados con el perido de la conquista de los israelitas de la tierra prometida, pero no todos han sido identificados. La arqueología ha dado luces sobre Jerusalén, Hebrón, Lakiš, Eglón, Jasor, entre otros. En el relato del pacto de Siquem se mencionan las montañas de Garizim y Ebal, (881 m. y 940 m.).

1.4. Palestina en la época de los jueces.

La situación en Palestina alrededor del siglo XI a. C., estaba determinada por la presencia de gran-des bloques de pueblos. Los cananeos, que ocupaban las zonas más fértiles y estratégicas de la zona mon-tañosa (Cisjordania), establecidos en pequeñas ciudades-estado (p.e., Guézer, Bet-Šemeš, en la Šefelá; Meguido, Tanak y Bet Šán, en la llanura de Yizreel; Dor y Akko (San Juan de Acre), en la costa; y aun la propia Jerusalén, en la montaña).

Los filisteos o "pueblos del mar", se hallaban establecidos por entonces en la costa, con sus cinco ciudades: Azoto o Asdod, Ascalón y Gaza, en el borde del mar, y Acarón o Eqrón y Gat, algo más al in-terior.

Al otro lado del Jordán había pueblos emparentados con Israel. Los arameos al norte, divididos en varios estados, una de cuyas ciudades era Damasco; los amonitas con Rabbat Ammón (la actual Ammán) por capital; los moabitas, en la meseta de Kerak; los edomitas cuya ciudad más importante era Bosrá.

Israel ocupaba por lo general la comarca más pobre de Cisjordania, es decir, la Montaña, y una es-casa zona de Transjordania.

1.5. La monarquía.

El juez Samuel representa el paso de la federación o anfictionía tribal a la monarquía israelita. El es un efraimita de Ramá. Pasa su vida en la ciudad-santuario de Silo pero juzga también en Betel, Mispá, Ramá de Benjamín y Guilgal. En este ambiente aparece el primer rey Saúl, natural de Guibeá. El y su hijo mueren en los montes de Gelboé, al norte de la Montaña de Samaría.

El panorama geográfico para David es amplio. El es natural de Belén en Judá. Vaga por el desierto de Judá y sus alrededores. Perseguido por Saúl va a Engadí, junto al Mar Muerto, y luego al sur de Hebrón. Es mercenario de los filisteos de Gat. Por fin, David es proclamado rey en Hebrón.

Proclamado ya rey de todo Israel, David conquista la ciudad jebusea de Jerusalén para hacerla capi-tal de su reino. Vence a los filisteos en el valle de Refaím. Pacifica el Négueb, controlando a los amalecitas, y emprende una serie de campañas victoriosas en Transjordania, conquistando Ammón y Edom, y sometiendo a tributo a Moab y a los reinos arameos del norte, incluido Damasco.

Perseguido por su hijo Absalón huyó hacia el valle del Jordán y se fue hasta Majanáyim en Galaad, al norte del Yabboq. Absalón quedó colgado de uno de los árboles y allí mismo fue alanceado.

Salomón no pudo retener todo el imperio de su padre, pues perdió buena parte de Edom y Aram; no obstante, fortificó ciudades como Jasor, Meguido y Guézer. Construyó el puerto de Esyón Guéber en el golfo de Aqaba, desde donde establecía contactos comerciales.

A la muerte de Salomón, después de una asamblea en Siquem, el reino se dividió en dos: Israel y Judá. La capital de Judá era Jerusalén, y la de Israel, Siquem (posteriormente será Samaria). Los dos san-tuarios más importantes de Israel fueron los de Betel y Dan.

Durante el siglo IX a. C. los profetas Elías y Eliseo se mueven por varios lugares: Galaad, Samaria, Yizreel, monte Carmelo, Betel, Jericó, Beršeba, Monte Horeb o Sinaí.

En relación a la patria de algunos de los profetas del periodo monárquico hay que señalar lo siguien-te: Amós era de Técoa (al sur de Belén); Miqueas, de Moréset Gat (en la Šefelá, al norte de Marisá); Je-remías, de Anatot (al norte de Jerusalén).

Durante la monarquía es importante ubicar las grandes potencias que oprimieron en diversos mo-mentos a Israel: el imperio asirio que provocó la desaparición del reino de Israel (721 a.C.). Samaria fue sitiada durante 3 años. El imperio babilónico, que en el año 587/86 provocó la desaparición del reino de Judá. Las ciudades de Lakiš, Azeca y Jerusalén fueron sitiadas durante dos años.

2. Geografía del Nuevo Testamento

2.1. Divisiones administrativas de Palestina.

A partir del año 63 a. C., cuando Pompeyo tomó Palestina , el país quedó divido en Judea, (que abarcaba Galilea, Perea y la parte oriental de Idumea); Samaria, con capitaal en Siquem; Iturea en el Go-lán y Banias (que comprendía las ciudades griegas de Tolemaida, Dora, Torre de Estratón y Apolonia, Joppe, Yamnia, Azoto, Ascalón, Marisá, Gaza, y la confederación de la Decápolis). Todo ello pertenecía a 1a provincia romana de Siria, con capital Antioquía.

A partir del año 40 a.C. Herodes, proclamado rey por Roma disfrutará de un amplio territorio (Ju-dea, Idumea occidental, Samaria y varias ciudades de la Decápolis).

A la muerte de Herodes el Grande (4 a. C.), el reino se divide entre sus hijos. Para Arquelao: Judea, Idumea y Samaria; para Herodes Antipas: Galilea y Perea; para Filipo: Galaunítida, Traconítida, Batanca y Jauranítida. Salomé, la hermana de Herodes el Grande, se queda con el territorio de Yamnia y Azoto. En el año 6 d. C., Arquelao fue desposeído de su título de tetrarca, y su territorio pasó a ser una prefectura llamada Judea. Esta es la división admnistrativa del tiempo de Jesús.

2.2. Geografía de los evangelios.

En los "evangelios de la infancia" (Mt 1-2; Lc 1-2) se mencionan las ciudades de Nazaret, Belén y Jerusalén. Nazaret se ubica en lo alto de una cadena de colinas y está a sólo unos 10 km. de la importante ciudad de Séforís, capital de la Galilea occidental. La capital de la Galilea oriental era, en cambio, Tibe-ríades, fundada en las riberas del lago hacia el año 20 d.C. por Antipas.

Por su parte, Belén en la época de Jesús era una ciudad pequeña de la Montaña de Judá. Situada a unos 8 km. al sur de Jerusalén, en el camino de Hebrón, era un lugar con historia conocida, pues había sido la patria del rey David y allí se veneraba la tumba de Raquel.

Los relatos sobre la actividad de Jesús mencionan otras ciudades: Cafarnaúm, a orillas del Mar de Galilea (de allí eran vecinos los apóstoles Pedro y Andrés; Corazain, un poco más al norte, algo apartada de la orilla; y Betsaida, algo más cerca de la ribera, pero al otro lado de la desembocadura del Jordán; Genesaret, zona muy verde y fértil, donde la tradición sitúa el lugar del sermón de la montaña, la multipli-cación de los panes y peces y otros acontecimientos; Magdala, patria de María Magdalena, algo más al sur.

Igualmente se mencionan: Caná, al norte de Nazaret; el Tabor, al este; Cesarea de Filipo, en las fuentes del Jordán; Tiro y Sidón, en la costa mediterránea del Líbano. Según los evangelios, Jerusalén es un lugar geográfico importante. Desde Galilea había dos vías: por el valle del Jordán, pasando por Jericó (a unos 30 km. de Jerusalén por la vía romana); y por Samaria (cf. Jn 4).


2.3. Geografía de los Hechos de los Apóstoles.

Además de Jerusalén las ciudades palestinas más citadas en Hechos son Samaria y Cesarea del Mar. En el siglo I ésta era la capital y residencia del procurador romano y constituía el puerto más importante del país y la ciudad más moderna y desarrollada. Estaba bien comunicada, a través de calzadas, con Séfo-ris, Samaria y Jerusalén.

Otras ciudades citadas en Hechos son: Joppe (hoy Yaffo); Lida (hoy Lod, al sureste de Tel Aviv); Azoto (Ašdod) y Gaza ('Azza).

Fuera de Palestina, la ciudad más citada es Antioquía, capital de la provincia de Siria y una de las ciudades mayores del mundo en aquella época. También se cita Damasco, importante en la ruta comercial con el oriente y Tarso en Cilicia, ciudad asimismo de prestigio.

En los relatos de los viajes de Pablo se mencionan muchos lugares del Asia Menor y de la zona Me-diterránea. En el primer viaje: Antioquía, puerto de Seleucia, Salamina, Pafos (en Chipre), Perge de Panfi-lia, la región de Pisidia (Antioquía, Iconio, Listra y Derbe).

En el segundo viaje: regiones de Siria y Cilicia, Pisidia (Derbe, Listra e Iconio), Galacia y Frigia, puerto de Tróade, Néapolis (en Macedonia), Filipos, Anfípolis y Apolonia, Tesalónica (capital de Mace-donia), Berea, Atenas (la urbe culturalmente más prestigiosa en todo el imperio), Corinto, Cencreas (en el Peloponeso), Efeso (la populosa ciudad de la costa occidental de Anatolia), Cesara, Jerusalén, Antioquía.

En el tercer viaje: Antioquía, Anatolia, Efeso, Macedonia, Corinto, Macedonia, Filipos, Tróade, puerto de Asso, Mitiline, Quíos, Samos, Mileto, Cos, la isla de Rodas, Pátara, Tiro, Tolemaida (la antigua Akko), Cesarea, Jerusalén.

En el viaje de Cesarea a Roma (Pablo prisionero): Sidón, Chipre, Mira, isla Gnido, Creta, Salmone, Buenos Puertos, Lasea, islote Cauda, Malta, Siracusa (Sicilia), Regio (Calabria), Pozzuoli (cerca de Nápo-les), Roma.

CAPITULO III: PARA NUESTRA REFLEXION Y ORACION

1. El tema "tierra" (ubicación geográfica) en el contexto de la historia de la salvación.

Para nuestra reflexión conviene considerar algunos puntos clave:

1) Dios se ha revelado a las personas humanas en la tierra. Por tanto, es en ella donde se va tejiendo la historia de la salvación. La Palabra de Dios ha resonado en los lugares de la geografía bíblica y sigue re-sonando en todos los rincones de nuestro planeta.

2) La Biblia hace algunas afirmaciones importantes sobre la tierra:
- La tierra es propiedad de Dios, pero ha sido confiada a la persona humana para que reine en ella, la habite, la conserve y cultive, para que goce de su fertilidad (cf. Gn 1,28-30; 2,15; Dt 10,14; E-clo 17,1-4).
- La tierra es bendita porque Dios ha manifestado su bondad sobre ella haciéndola una adecuada morada para los seres vivientes, particularmente para los seres humanos (cf. Dt 11, 12; Sal 65,9; 67,6).
- La tierra expresa la omnipotencia de Dios (cf. Job 37).
- La tierra es maldita a consecuencia de la acción negativa de las personas humanas (cf. Gn 3,17-19; 8,21-22).
- La tierra debe ser el lugar de la convivencia fraterna y no de la extorsión u opresión . Por eso Dios rechaza el latifundismo (cf. Is 5,8-10; Mi 2,1-2; ), la opresión de los pueblos pequeños por parte de los pueblos más poderosos: Asiria es rechazada por haber explotado la tierra de Israel (cf. Is 10,5ss); igualmente son rechazados Babilonia (cf. Is 13), Egipto (cf. Is 19) y otros reinos menores (cf. Am 1,3ss; Is 15; 17; 18).

2. La oración "aterrizada"

Teniendo en cuenta que la tierra, con su misma magnificencia da gloria a Dios (cf. Job 38,4ss), y es invi-tada a bendecir al Señor (cfr. Dn 3,74), podemos proclamar los siguientes salmos:
Salmo 8: proclama la gloria del nombre de Dios en toda la tierra
Salmo 66 (65): proclama las obras admirables de Dios
Salmo 98 (97): proclama que la salvación de Dios se extiende por toda la tierra

Una propuesta en construcción .... Ayúdanos

Libre

La media luna fértil
Israel/Palestina
Algunas alturas en Israel
 
Monte Meirón 1208 m. norte
Monte Tabor 588 m. norte
Monte Carmelo 546 m. norte
Nazaret 375 m. norte
Monte Gelboé 500 m. centro
Rosh Ramón 1035 m. sur
Jerusalén 830 m. sur
Los sitios recomendados
Aquí encontrarás los sitios que esta Página te recomienda en el ámbito bíblico. Haz Click aquí